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Prueba de la VMoto Stash: ¿la moto eléctrica 125 que todo el mundo esperaba?

Entre los grandes lanzamientos de motos eléctricas de 2024, la Super Soco VMoto Stash llega por fin a Francia. Mucho más potente que otras motos de Super Soco, marca la primera incursión del fabricante en el segmento premium. ¿Apuesta acertada? Te lo contamos en esta primera prueba en vídeo de la VMoto Stash.

¡Se puede decir que la VMoto Stash se ha hecho esperar! Anunciada inicialmente a principios de 2022, la moto eléctrica premium del fabricante chino llega por fin al mercado francés, donde se sitúa como el modelo más alto de la gama de motos eléctricas Super Soco. ¿Ha merecido la pena la espera? La respuesta, en nuestra prueba.

La VMoto Stash: diseño

Una 125 eléctrica con estilo

Rompiendo claramente con el resto de motos eléctricas del fabricante, la Stash sigue homologada dentro de la categoría de motos eléctricas equivalentes a 125 cc. Si ya dispones del permiso B, solo necesitarás una formación adicional de 7 horas para poder conducirla.

A nivel técnico, la VMoto Stash está equipada con un motor síncrono de imanes permanentes que ofrece 9 kW de potencia nominal y hasta 16 kW de potencia máxima, es decir, 22 CV. Como referencia, una Super Soco TC Max se limita a 5 kW, por lo que el salto de potencia es más que notable.

En cuanto a los modos de conducción, incluye los habituales: eco, normal y sport, además de un botón R que debe mantenerse pulsado para activar la marcha atrás. Maniobrar y aparcar no será ningún problema.

La batería también está a la altura, con un pack de ion-litio de 7,2 kWh (74V/97 Ah) no extraíble. Esto supone el doble de capacidad frente a los 3,24 kWh de la TC Max.

Montada sobre llantas de 17 pulgadas, la VMoto Stash se apoya en un chasis tubular de acero. En cuanto a la suspensión, incorpora una horquilla invertida en la parte delantera y un monoamortiguador trasero con ajuste de precarga. La transmisión final se realiza mediante cadena, en lugar de correa como en otras motos Super Soco.

El sistema de frenado cuenta con un gran disco delantero con pinza radial de cuatro pistones, mientras que en la parte trasera incluye un disco con pinza de dos pistones. Todo ello está asistido por un sistema antibloqueo ABS. Incluso incorpora control de tracción.

La moto está bien rematada, con detalles como las costuras visibles en el asiento, aunque este no destaca especialmente por su acolchado.

Equipamiento de alta tecnología

En cuanto al equipamiento, destaca la presencia de iluminación completamente LED, tanto en el faro delantero como en los intermitentes y la luz de freno trasera.

En el apartado de instrumentación, esta 125 eléctrica está equipada como una moto de gama superior, con una pantalla TFT que ofrece distintos modos de visualización. Muy completa, incluso permite duplicar la pantalla del smartphone mediante una app, para usar aplicaciones como Waze a pantalla completa mientras conduces.

En cuanto al almacenamiento, el “falso” depósito permite guardar fácilmente el cargador de la moto o incluso un casco tipo jet. Sin llave, el arranque se realiza mediante mando a distancia: sencillo y práctico.

La VMoto Stash en ciudad

Una moto compacta y eficaz

Para esta prueba, salimos desde el centro de París hasta la zona norte, en Montmorency. El objetivo: poner a prueba la VMoto Stash en distintas condiciones y evaluar su batería.

La prueba comienza en pleno centro de París. Desde los primeros metros, se percibe una moto bastante ligera: 143 kg, equivalente a una 125 térmica. Estrecha y fácil de manejar, la VMoto Stash resulta muy accesible, incluso para conductores de menor estatura, con una posición de conducción más orientada al confort que al estilo roadster.

Además, se desenvuelve con soltura entre el tráfico gracias a sus dimensiones compactas, con unos retrovisores que apenas sobresalen del manillar. Aunque esto ya se ve en otras motos eléctricas de Super Soco, la Stash añade más potencia y una sensación de mayor estabilidad.

Y ese extra de potencia se nota. En ciudad, el modo Eco es suficiente para circular y adelantar con seguridad. Aunque podía preocupar el ruido de la transmisión por cadena, en la práctica es bastante discreta, con un leve silbido.

Como era de esperar, también la pusimos a prueba en un arranque desde parado en modo Sport frente a una Honda 750 S, mucho más potente. Aunque la japonesa se impone sin sorpresa, la VMoto Stash no queda en absoluto mal parada.

Aun así, hay algunos puntos mejorables. El asiento, aunque bien diseñado y amplio, resulta algo duro. Y el sistema de frenos podría ofrecer una respuesta más progresiva.

Precio de la VMoto Stash

Una 125 eléctrica (casi) al precio de una térmica

Más cara que la TC Max, la VMoto Stash tiene un precio de 7.490 €, con dos años de garantía. Aplicando el incentivo ecológico de 900 €, se queda en unos 6.600 €.

Frente a una 125 térmica con ABS, la diferencia ronda los 1.000 €, una brecha relativamente reducida que puede compensarse con el ahorro en uso, tanto en recargas como en mantenimiento. A esto se suma la ventaja del estacionamiento gratuito para los propietarios en París.

Veredicto Cleanrider

Con la nueva VMoto Stash, la marca propone una moto eléctrica que está a la altura de sus equivalentes térmicos. Para ser redonda, le faltarían unas suspensiones de mayor calidad, un asiento más cómodo y un sistema de frenado con mejor tacto. Aun así, su relación calidad-precio es especialmente competitiva.